Hoy hablaremos sobre cuánto debe comer un gato, para ello, vamos a analizar los factores que influyen en su requerimiento energético diario (RED), su frecuencia de alimentación recomendada y su método de alimentación.
En primer lugar, hablaremos sobre dichos factores:
Factores que influyen en el requerimiento energético diario
Para saber qué cantidad de comida necesita tu gato, necesitamos saber, en primer lugar, su requerimiento energético diario (RED). Hay varios factores que determinan la cantidad de alimento que tu gato necesita comer diariamente:
Peso (peso metabólico)
El tamaño de tu gato será el factor más determinante que condicionará la cantidad de alimento que necesitará comer diariamente. Como es lógico pensar, gatos pequeños requieren menos cantidad de alimento en comparación con razas grandes. De todas formas, esta relación no es lineal. Los gatos pequeños tienen una mayor superficie corporal, en proporción a su peso, que los gatos grandes. Por ese motivo, sus pérdidas de calor son también proporcionalmente superiores y, por lo tanto, su requerimiento energético diario también es superior.
Edad y etapa de vida
Los gatitos, gatos adultos y geriátricos tienen necesidades nutricionales diferentes. Los gatitos requieren más energía para su crecimiento y desarrollo, mientras que los gatos mayores pueden necesitar ajustes en su dieta para no engordar, debido a la reducción de su nivel de actividad y a la disminución de su metabolismo por la pérdida de masa muscular.
Raza
Algunas razas tienen metabolismos más rápidos o predisposición a ciertas condiciones que afectan sus necesidades calóricas. Por ejemplo, las características de aislamiento de la piel y el pelo (no es lo mismo un gato Sphynx que un gato persa), el temperamento (si es muy nervioso o más calmado) son aspectos que condicionarán su requerimiento energético diario.

Estado sexual
Los gatos esterilizados o castrados suelen ser menos activos y tienden a tener un metabolismo más lento, debido a la bajada de los niveles hormonales y a la disminución de la masa muscular, lo que puede aumentar el riesgo de sobrepeso si no se ajusta su alimentación.
Condición corporal
La condición corporal del gato influye en la cantidad de alimento que necesita. Un gato con sobrepeso debe recibir una dieta controlada en calorías, mientras que uno delgado puede necesitar una ingesta calórica mayor.
Temperatura ambiental
El clima influye en las necesidades energéticas. Si el animal se encuentra en una zona termoneutra (en la que no hace ni frío ni calor), no necesitará un aporte de energía extra, pero tanto si hace calor como si hace frío, necesitará energía con el fin de intentar regular su temperatura corporal.
Nivel de actividad
Un gato activo quema más calorías y necesita una mayor ingesta de alimento en comparación con un gato sedentario.
Tipo de alojamiento
Los gatos que viven en interiores suelen ser menos activos que aquellos que tienen acceso al exterior, lo que influye en sus necesidades calóricas. Además, suelen gastar menos calorías en termorregulación.
Estado fisiológico
Los gatitos en crecimiento y las hembras gestantes o en período de lactación tienen mayores necesidades energéticas para soportar el desarrollo y la producción de leche.
Estado de salud
Condiciones médicas como la diabetes, el hipertiroidismo o los problemas renales pueden afectar el requerimiento energético diario, además que pueden aumentar o disminuir el apetito.
¿Cuánto debe comer un gato? Frecuencia de alimentación recomendada
La cantidad de veces que un gato debe comer al día depende de su edad, salud y preferencias. Los gatitos requieren varias comidas al día (de cuatro a seis veces al día en el momento del destete), mientras que los gatos adultos pueden comer solo dos o tres veces al día.
De todas formas, para evitar problemas relacionados con el tracto urinario inferior (especialmente urolitiasis causada por cálculos de estruvita) se recomienda alimentarlos cuantas más veces mejor, ya que esto ayuda a mantener un pH de la orina más estable. En realidad, si se les da libre acceso a la comida, los gatos suelen comer entre 12 y 20 veces al día, repartidas uniformemente durante el ciclo de luz y oscuridad de 24 horas.

Figura 1: pH urinario promedio de gatos alimentados con alimento comercial, ya sea a libre disposición (es decir, ad libitum) o una vez al día. Observar cómo alimentar una sola vez al día produce un aumento significativo del pH urinario. (Adaptado de Taton DF et al., 1984).
Método de alimentación
Relacionado con el punto anterior, igual de importante será la forma en la que administremos el alimento. Existen distintos métodos de alimentación:
A voluntad/Ad libitum/Libre disposición
Este método permite que el gato tenga acceso continuo al alimento en cantidades ilimitadas.
Es un método fácil y cómodo, ya que no debemos pesar ni medir el alimento. Es un método que será adecuado para animales delgados o con demandas energéticas elevadas (p.ej. hembra en lactación). También es un método que permite el acceso al alimento a los animales subordinados, cuando viven varios animales en la misma casa.
El problema es que tenemos que confiar en la autoregulación energética (y no siempre funciona), lo que puede fomentar el sobrepeso. Tampoco nos permitirá identificar si hay problemas de una disminución del consumo de alimento que indique el inicio de alguna patología. Y solo se puede utilizar con alimento seco, ya que el alimento húmedo se estropearía.
Racionado por tiempo
Se ofrece alimento solo durante un tiempo limitado, lo que ayuda a regular la ingesta y evitar el sobrepeso, aunque es un método poco usado.
Tiene la ventaja que es fácil y cómodo (porque tampoco tenemos que pesar o medir el alimento) y se puede usar tanto con alimento seco como con alimento húmedo.
El problema es que puede potenciar la glotonería y la aerofagia (ingestión de aire). Y también debemos confiar con la autorregulación energética, ya que hay animales con una elevada capacidad de ingestión en poco tiempo.
Racionado por cantidad
Se mide la cantidad exacta de alimento que el gato debe consumir según sus necesidades energéticas y puede comer cuándo y al ritmo que prefiera a lo largo del día o repartida en varias tomas por el propietario. Este es, sin duda, el método más utilizado.
Como ventajas, aquí sí que tenemos un control cuidadoso de la ingestión, por lo que nos permitirá detectar de una forma temprana la aparición de cualquier problema. Y es la mejor opción para prevenir el sobrepeso, ya que controlamos la ingestión de calorías.
El inconveniente que tiene es que requiere de algo más de tiempo y esfuerzo, ya que se debe pesar o medir el alimento, según las recomendaciones que ofrece el fabricante, ya sea en calculadoras en línea o en las tablas de racionamiento que aparecen impresas en los envases según el peso, la edad y la actividad del gato.
De todas formas, cada gato es único y sus necesidades pueden diferir significativamente (±50% respecto el valor calculado), por lo que la ración diaria recomendada por el fabricante solo se debe tomar como un punto de partida y se debe ir reajustando cada 2-4 semanas según la respuesta de tu gato.


