La mayoría de propietarios sabe que una perra embarazada necesita «comer mejor». Pero muy pocos saben exactamente cuándo hay que empezar a cambiar la dieta, cuánto hay que aumentar la cantidad y qué nutrientes son realmente imprescindibles en cada etapa. Y hay un error muy concreto que se comete con frecuencia durante la lactancia que puede comprometer la salud de toda la camada. Lo verás más adelante. Sigue leyendo.
Por qué cambian las necesidades nutricionales durante la gestación y la lactancia
La gestación y la lactancia son las etapas de mayor exigencia nutricional en la vida de una hembra. Durante la gestación, el cuerpo de la madre debe sostener el desarrollo de los fetos y la formación del tejido mamario. Durante la lactancia, debe producir leche suficiente para alimentar a toda la camada mientras mantiene su propia condición corporal.
Una alimentación inadecuada en estas etapas no solo afecta a la madre: compromete directamente el desarrollo, el sistema inmunitario y el peso al nacer de los cachorros.
Para cubrir estas necesidades aumentadas, resulta tan importante elegir un alimento de alta calidad como administrar una cantidad suficiente adaptada a cada fase.
Nutrición durante la gestación: qué necesita realmente
Primera mitad de la gestación (semanas 1 a 4-5)
Durante las primeras semanas, las necesidades energéticas de la hembra apenas aumentan. En la mayoría de las perras no es necesario incrementar significativamente la cantidad de alimento, siempre que consuman una dieta completa y equilibrada con proteínas animales de alta calidad.
Uno de los errores más frecuentes consiste en sobrealimentar desde el inicio de la gestación. El exceso de peso puede dificultar el parto y aumentar el riesgo de complicaciones obstétricas.
Segunda mitad de la gestación (semanas 5 a 9)
A partir de la quinta semana, los fetos crecen de forma acelerada y las necesidades nutricionales aumentan de manera considerable. En esta fase:
| Semana | Incremento energético aproximado |
| Semana 5-6 | +10-15% sobre la ración habitual |
| Semana 7-8 | +25-30% sobre la ración habitual |
| Semana 9 (preparto) | Puede reducirse ligeramente la ingesta por la presión abdominal |
Lo más recomendable es ofrecer varias tomas pequeñas al día en lugar de dos grandes, especialmente en las últimas semanas, cuando el espacio abdominal está muy reducido.
En razas grandes, gigantes o en perras con camadas numerosas, puede ser conveniente ofrecer el alimento a libre disposición debido a la limitación física para ingerir grandes cantidades.

Qué nutrientes son clave durante la gestación
Proteína de alta calidad: Las necesidades proteicas aumentan notablemente durante la gestación. La proteína es esencial tanto para la formación de los tejidos fetales como para el desarrollo de la glándula mamaria que producirá leche tras el parto. Por ello, el primer ingrediente del alimento debería ser siempre una fuente de proteína animal de elevada calidad biológica.
Energía y carbohidratos: Además de incrementar el aporte energético mediante grasas saludables, los carbohidratos adquieren una importancia especial durante esta etapa. La glucosa aporta más de la mitad de la energía necesaria para el desarrollo fetal y resulta imprescindible para sintetizar la lactosa, el principal azúcar presente en la leche materna. Por ello, las dietas para hembras gestantes y lactantes deben contener una cantidad adecuada de carbohidratos digestibles.
Estudios en perras han demostrado que dietas muy bajas en hidratos de carbono pueden asociarse con:
- Reducción del número de cachorros nacidos vivos
- Reabsorciones embrionarias
- Alteraciones del desarrollo fetal
- Letargia de la madre
- Disminución del comportamiento maternal
- Menor producción de leche durante la lactancia
Calcio y fósforo: Estos minerales son fundamentales para el correcto desarrollo del esqueleto fetal. Sin embargo, tan perjudicial resulta un aporte insuficiente como un exceso de calcio durante la gestación. Y el equilibrio entre ambos es tan importante como la cantidad aportada.
Una suplementación inadecuada puede aumentar el riesgo de eclampsia puerperal o fiebre de la leche, una urgencia veterinaria caracterizada por una caída brusca del calcio sanguíneo que puede provocar temblores, convulsiones e incluso poner en peligro la vida de la madre. El riesgo es especialmente elevado en perras pequeñas o con camadas numerosas.
Por este motivo, el calcio y el fósforo deben aportarse mediante un alimento completo y equilibrado, evitando suplementos salvo indicación veterinaria.
Ácidos grasos omega-3 (DHA): El DHA, presente principalmente en fuentes marinas, favorece el desarrollo del cerebro y de la retina fetal. Diversos estudios indican que los cachorros cuyas madres reciben un aporte adecuado presentan mejores capacidades de aprendizaje, memoria y desarrollo visual.
Ácido fólico: El ácido fólico desempeña un papel esencial en las primeras fases del desarrollo embrionario y contribuye a reducir el riesgo de malformaciones congénitas, como los defectos del tubo neural o el paladar hendido.
Hierro, yodo, zinc y cobre: Además del hierro, necesario para la formación de glóbulos rojos, minerales como el yodo, el zinc y el cobre participan en numerosos procesos fisiológicos relacionados con la fertilidad, el desarrollo embrionario y la vitalidad de los recién nacidos.
El alimento más adecuado durante la gestación y lactancia
Una de las recomendaciones más extendidas en nutrición veterinaria es utilizar un alimento formulado para cachorros durante la última fase de la gestación y toda la lactancia. Estos alimentos presentan una mayor densidad energética, un contenido elevado en proteínas de alta calidad y un equilibrio adecuado de vitaminas y minerales para cubrir las exigencias de estas etapas.
En Summit 10 recomendamos Life Stages Puppy Chicken & Rice como dieta principal para perras gestantes y lactantes. Su formulación con pollo y arroz como ingredientes principales proporciona una elevada digestibilidad y un perfil nutricional adaptado tanto al crecimiento de los cachorros como a las necesidades de la madre.

Nutrición durante la lactancia: la etapa más exigente
Si la gestación es demandante, la lactancia lo es aún más. Producir leche para una camada entera puede multiplicar las necesidades energéticas de la madre por dos o incluso por tres, dependiendo del número de crías.
Cuánto debe comer una hembra lactante
No hay una cifra universal, ya que depende del tamaño de la camada y del peso de la madre. Como orientación general:
| Tamaño de camada | Incremento energético aproximado |
| 1-2 crías | +50 % sobre la ración habitual |
| 3-4 crías | +75-100% sobre la ración habitual |
| 5 o más crías | Hasta +200% en el pico de lactancia |
Lo más recomendable durante la lactancia es dejar comida disponible a libre disposición, especialmente en las primeras semanas, para que la madre regule espontáneamente su consumo, especialmente cuando alimenta camadas numerosas. La única excepción suele darse cuando solo existe un cachorro y existe tendencia al sobrepeso.
Qué nutrientes son clave durante la lactancia
Proteína: La proteína constituye la base de la producción láctea. Una ingesta insuficiente puede reducir tanto la cantidad como la calidad de la leche y favorecer la aparición de hipoglucemia en la madre.
Grasa: Aporta energía altamente concentrada y facilita el transporte de las vitaminas liposolubles presentes en la leche.
Carbohidratos: Continúan siendo esenciales durante la lactancia, ya que suministran la glucosa necesaria para mantener una producción adecuada de lactosa y, por tanto, de leche.
Calcio: El riesgo de hipocalcemia (fiebre de la leche) es real en hembras lactantes mal alimentadas. El calcio debe aportarse siempre a través de un alimento completo y equilibrado, nunca mediante suplementos sin supervisión veterinaria.
Agua: La hidratación es absolutamente crítica durante la lactancia. Una hembra lactante deshidratada produce menos leche y de peor calidad. El agua debe estar siempre disponible y en cantidad ilimitada. Como ejemplo, una perra de aproximadamente 35 kg con una camada numerosa puede necesitar consumir entre 5 y 6 litros de agua al día durante el pico de lactación.
Complemento nutricional durante la lactancia: LACTA+
Además de una alimentación principal de calidad, puede ser útil incorporar un complemento específico como LACTA+, desarrollado por Summit 10 para cubrir las necesidades nutricionales de los cachorros, pero también como suplemento para hembras gestantes y lactantes.
Está indicado desde el décimo día antes del parto hasta el destete, y también puede utilizarse cuando la producción de leche materna es insuficiente o algunos cachorros necesitan alimentación complementaria desde el nacimiento.

El error más común durante la lactancia
Y aquí está lo que adelantamos al principio: el error más frecuente es no aumentar suficientemente la cantidad de alimento durante el pico de lactancia, que se produce entre la segunda y la cuarta semana tras el parto.
Muchos propietarios aumentan la ración en un 20 o un 30 % y creen que es suficiente. Pero en camadas numerosas, la demanda energética puede ser tres veces superior a la habitual. Una madre subalimentada adelgazará de forma visible y producirá menos leche, lo que repercutirá directamente en el desarrollo de las crías.
Cuando volver a la dieta habitual
A medida que los cachorros comienzan a consumir alimento sólido – normalmente entre la cuarta y la quinta semana de vida – la demanda de leche disminuye y las necesidades nutricionales de la madre, también.
Durante el proceso de destete resulta aconsejable reducir temporalmente la cantidad de alimento ofrecida a la madre para favorecer la disminución natural de la producción láctea y minimizar la congestión mamaria.
Posteriormente, en un periodo aproximado de 7 a 10 días, puede realizarse una transición gradual hacia su alimento de mantenimiento habitual, para evitar problemas digestivos.
Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Puedo darle suplementos de calcio a mi perra durante la gestación sin receta?
No es recomendable sin supervisión veterinaria. Un exceso de calcio durante la gestación puede inhibir la producción natural de hormona paratiroidea, aumentando paradójicamente el riesgo de hipocalcemia durante la lactancia. El calcio debe aportarse a través de un alimento completo y equilibrado, no de suplementos sin control veterinario.
¿Es normal que la madre pierda peso durante la lactancia?
Es absolutamente normal que la madre esté algo más delgada tras la lactancia. El embarazo y la lactancia son etapas muy demandantes energéticamente. Sin embargo, una pérdida de peso excesiva o muy rápida es señal de que la ingesta no está cubriendo las necesidades. En ese caso, aumenta la cantidad de alimento y consulta con tu veterinario.
¿Cuándo deben empezar a comer los cachorros alimento sólido?
Los cachorros suelen empezar a mostrar interés por el alimento sólido entre la tercera y la cuarta semana de vida. Como primer alimento complementario puede ofrecerse el mismo alimento seco de la madre humedecido con agua tibia hasta formar una papilla. A partir de la octava semana puede introducirse el alimento seco de forma gradual.
Conclusión
La gestación y la lactancia representan un auténtico desafío nutricional para cualquier perra. Una nutrición adecuada en estas fases no es un lujo: es la base del desarrollo saludable de toda la camada y de la recuperación de la madre.
Los tres pilares fundamentales son: un alimento de alta densidad nutricional con proteína animal de calidad como primer ingrediente, una cantidad suficiente ajustada a cada etapa y agua fresca siempre disponible en abundancia.
En Summit 10 encontrarás productos formulados con ingredientes naturales de la más alta calidad, pensados para cubrir las necesidades reales de las hembras en las etapas más exigentes de su vida. Porque lo que come la madre determina cómo empiezan sus crías.

